AÑO 11 VOLUMEN 3864

 

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Nada Personal

* Los dueños de Tolome [historia de los Ramírez-Valdés]

J.M Pasado

Los lugares más calientes del infierno están
reservados para aquellos que mantienen su
neutralidad en tiempos de crisis moral.
DANTE ALIGHIERI


* Pipo y el PES dan tristeza

* Américo anda de hiperactivo

El matrimonio de Adolfo Jesús Ramírez Arana y Ana Rosa Valdés Salazar es de esos altamente envidiables, no por otra cosa sino por la escalada de prosperidad económica que han consumado en tan poco tiempo. Son, por decir lo menos, los dueños de Tolome, una comunidad perteneciente al municipio Paso de Ovejas.

Su tórrida historia política —la personal no nos interesa— es más o menos así.
Adolfo Ramírez rondaba casi la mayoría de edad. Mostraba sus primeras inquietudes políticas y pensó en el PRI. Pintaba paredes en campaña y acarreaba electores durante las votaciones. Era, pues, el típico chamaco gustoso de aprender las peores prácticas del priismo.

Pronto se convirtió en presidente del Frente Juvenil Revolucionario de ese partido, cargo con el que vinieron los primeros excesos de poder.

Por aquellos años acostumbraba la bebida sin control, tal vez como cualquier muchacho de esa edad, solo que él gozaba de provocar escándalos en los centros nocturnos.

Uno de esos capítulos lo llevó hasta el Ministerio Público en donde lo retrataron por la denuncia interpuesta en su contra por lesionar a otro parroquiano afuera de un antro de Xalapa.

Un año antes de la campaña de Javier Duarte para la Gubernatura, Ramírez Arana levantó una asociación juvenil priista bajo las siglas de AJUA, con la que endulzó el oído al entonces candidato.

Por aquel tiempo Ana Rosa Valdés, ya convertida en esposa del Fofo (su mote de borracheras), se desempeñaba como secretaria de Servicios Administrativos y Financieros de la LXI Legislatura (2007-2010).

Desde esa posición fue señalada por desviar recursos para AJUA, la asociación partidista de Ramírez Arana con la que se perfiló como candidato a la Alcaldía de Paso de Ovejas.

Para Adolfo Ramírez no fue complicado ganar aquella elección. Asumió la Presidencia Municipal cuando estaba por cumplir los 30 años y de manera natural Ana Rosa Valdés se convirtió en la presidenta del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF).

En ese entonces fue como ganarse la lotería. Él se mantuvo en los temas políticos del municipio; ella encargada de la asistencia social.

El capítulo más complicado para el matrimonio Ramírez-Valdés ocurrió el 20 de octubre de 2011 cuando en la cabecera municipal de Paso de Ovejas sujetos armados asesinaron a 11 personas, al menos cinco de éstas familiares de Adolfo Ramírez que fueron sacados de sus viviendas.

Para los grupos delictivos que operaban en esa región la familia del alcalde se había convertido en un botín atractivo, pues todos en ese municipio sabían del abultado patrimonio del que se habían hecho, sobre todo en la comunidad Tolome, en donde aún organizan fiestas casi patronales a menudo.

En 2013, sin acabar su periodo constitucional, Ramírez Arana solicitó licencia a la Alcaldía y comenzó su campaña a la Diputación local por el Distrito de La Antigua.

Lo mismo ocurrió con Ana Rosa Valdés, quien aprovechó la posición en el organismo asistencial para ganar simpatías y así se convirtió en candidata a la Presidencia Municipal. Ambos ganaron sus elecciones.

Lo que ocurrió en los siguientes tres años todos lo conocen. Ramírez Arana ha sido un gris legislador. En la LXIII Legislatura fue aporreado por su iniciativa de Reglamento de Tránsito y Seguridad Vial que contemplaba multas hasta por traer un coche “chatarra”. No destacó jamás.

Ana Rosa Valdés avanzó en la Alcaldía con más desatino que buen gobierno. Carga múltiples escándalos por abuso de poder, como el de intentar adueñarse de la casa de Guadalupe Victoria, un inmueble histórico ubicado frente al Palacio Municipal en Paso de Ovejas, conocido entre los pobladores como Los Portales. El matrimonio deseaba esa propiedad para convertirla en su “Casa Blanca”.

El 3 de marzo solicitó licencia para separarse del cargo —a un año de que venza su periodo constitucional— para estar en condiciones legales de buscar la candidatura a la Diputación local que finalmente consiguió por el Distrito de Emiliano Zapata.

Unos días antes de dejar la Alcaldía requirió un empréstito a Banobras por 12 millones de pesos que fue avalado por el Congreso local —donde despacha su marido—, con los que concluiría obras pendientes de su gobierno.

La candidatura no fue tan sencilla porque en el Distrito de Emiliano Zapata se perfilaba fuertemente Eduardo Tato Vega Yunes, pero las influencias de Ana Rosa Valdés —la intervención de la senadora Erika Ayala y de su esposo Adolfo Ramírez, quien además es secretario de Gestión Social del CDE del PRI— le valieron para hacerse de esa posición.

Tal vez la ascendente historia política del matrimonio Ramírez-Valdés termine el 5 de junio próximo si ocurre un descalabro electoral para Ana Rosa Valdés, que es muy posible, pues el Distrito XIII en el que compite el candidato más aventajado es Daniel Olmos Barradas de la alianza PAN-PRD, hijo del actual alcalde de ese municipio, Daniel Olmos.

Pero si eso pasara, nada importa, total, los Ramírez-Valdés son un matrimonio con abundante patrimonio, logrado en apenas seis años, no cualquiera.

Ramírez Arana dejará la Legislatura y si su esposa pierde seguramente volverá a la Alcaldía de Paso de Ovejas, aunque despache desde su residencia en Xalapa como viene haciéndolo desde hace tiempo.
Los Ramírez-Valdés son un par de chapulines, saltimbanquis de la política local.

NO MARCHEN

El candidato del Partido Encuentro Social a la Gubernatura de Veracruz, Alejandro Vázquez Cuevas, no levanta por dos razones: el equipo de campaña del que se rodeó y por los candidatos que lleva a las diputaciones. Sobre lo primero, su equipo de comunicación social hace de todo menos comunicar (ahí te hablan Jorge Rizzo) y en cuanto hace a los abanderados basta ver a un par de ellos para entender que no hay ni cómo ayudarles: en uno de los distritos lleva a Orfilio García, el vividor seudolíder de colonos que lo mismo le da andar con rojos, amarillos o azules, el caso es chingarse algo de dinero; en el Distrito de Cosoleacaque algo parecido lleva con Filiberto Fulgencio, alias el Filiful, exfutbolista de los Rayos del Necaxa y de otros equipos. Por cierto que era malísimo. Así cómo quieren levantar en las encuestas... El alcalde Américo Zúñiga Martínez ha venido sosteniendo una agenda de trabajo que le mantiene cerca de todos los sectores, no afloja el paso en su gestión y se conduce con entera responsabilidad institucional. En el 57 aniversario del mercado Jáuregui estuvo con los locatarios, presentó el libro Visiones críticas de la democracia electoral, edición coordinada por el doctor Alfonso Ayala Sánchez, recibió la distinción como copresidente del Buró Ejecutivo de la Conferencia nacional de municipios de México (Conamm), de parte del jefe de Gobierno de la CDMX, Miguel Ángel Mancera y junto con el senador José Yunes Zorrilla sostuvo un encuentro con jóvenes estudiantes y egresados de distintas escuelas de bachilleres y universidades de Xalapa y la región. Eso lo identifica no solo como un activo político sino como un político hiperactivo que sabe que no hay tiempo qué perder mientras se ejerce un cargo que reclama trabajo las 24 horas del día. ¡Bien!... ¿Que si hay grillos en Veracruz? Por supuesto. Si de aquí es Cri-Cri, el Grillito Cantor, Francisco Gabilondo Soler, nacido en Orizaba, quien quería dedicarse a la música romántica. “Ya tenemos con Agustín Lara”, le dijo Emilio Azcárraga Vidaurreta: “Mejor haz canciones para niños”. Y así fue. Azcárraga fue también quien le metió trompetas a los mariachis, para darles brillo metálico a las cuerdas y voces y con eso hizo que se fueran para arriba... Nos vemos mañana.


 


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