AÑO 11 VOLUMEN 3768

 

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Asepsia en el Orfis

J.M Pasado

 * Asepsia en el Orfis

* “Misión cumplida”

* Tips para elecciones

Tómese en cuenta lo que ocurre en el Órgano de Fiscalización Superior de Veracruz. Cada lunes el auditor general Lorenzo Antonio Portilla Vázquez sugiere en su home institucional buenas prácticas en la administración pública.

En las distintas recomendaciones promueve algunos valores contenidos en su código de conducta como la honestidad, transparencia y la rendición de cuentas.

Si el buen juez por su casa empieza, en el Orfis hay una cierta dificultad con la verdad. Ni honestidad ni transparencia; en cambio, oscurantismo y opacidad.
A finales de septiembre de 2012, Lorenzo Antonio Portilla fue designado auditor general del Órgano de Fiscalización Superior por el Congreso local.

El cordobés se desempeñaba entonces como director de Control y Evaluación de la Contraloría General del Estado, en donde despachaba Iván López Fernández.

Portilla Vázquez había realizado en 2010 un trabajo impecable en el maquillaje de los gastos de campaña del candidato del PRI a la Gubernatura, Javier Duarte, con el que colaboró desde el Comité Directivo Estatal de ese partido.

Su desempeño lo había perfilado como posible contralor general del estado al inicio del sexenio pero Iván López lo desplazó.

La espera bajo la sombra del contralor le valió al final su integración en la terna presentada por el Ejecutivo al Congreso del Estado para la designación del auditor general del Orfis. 47 diputados lo votaron a favor y desde entonces su desempeño es enjuiciado particularmente por la oposición.

Con Lorenzo Antonio Portilla instalado en el Orfis toda su estructura orgánica se contaminó.

Llevó como directora general de Administración y Finanzas a María Yolanda Gómez Fernández, una contadora pública y auditora alcanzada por escándalos judiciales.

En febrero de 2009 Gómez Fernández fue detenida por elementos de la desaparecida Agencia Veracruzana de Investigaciones (AVI), acusada del delito de lesiones dolosas.

Los agentes la capturaron en cumplimiento de una orden de aprehensión girada por el juez Tercero Menor con base en la causa penal 15/2009 por daños culposos en agravio de Irma Rafaela Valencia Villa.

En ese momento Gómez Fernández era empleada de la Secretaría de Seguridad Pública adscrita al Centro de Control, Comando, Cómputo y Comunicaciones (C4).

Su designación en la Dirección General de Administración y Finanzas del Orfis no es cosa menor, no solo por este capítulo judicial que logró superar, pues desde entonces incurrió en nepotismo al favorecer con empleo a familiares y amigos.

En la misma estructura orgánica del Orfis figura Karina Gabriela Martínez Gómez -su hija- como titular de la Unidad de Difusión e Información.

Al iniciar el sexenio duartista Karina Martínez Gómez había colaborado en la Secretaría de Seguridad Pública como subcoordinadora de Comunicación Social, dependencia por la que ya había desfilado su madre.

Martínez no solo ha caído en prácticas indebidas en la entrega de embutes para algunos periodistas que divulgan informaciones positivas del Orfis, sino que además integró en su unidad a personajes con parches en su hoja de vida profesional. Son empleados que actúan como policía china, muy cerquita del auditor general.

Son esos simuladores, con puestos de asistente profesional, titulares de unidad y directores generales, los que dañan a Lorenzo Antonio Portilla y al Orfis.

Si en el Órgano de Fiscalización Superior se celebra la transparencia, que no sea solamente por su edificio que es como una caja de cristal.

Portilla no debería esperar una solicitud de remoción de sus subalternos por interés particular. Asepsia a la casa es lo que en este momento le hace falta al Orfis.

HUMBERTO MOREIRA, CONTRA LA IMPUNIDAD

En los años 80 del siglo XX el prestigio internacional de México decayó alarmantemente por la exigencia de legitimidad en el gobierno. Después de 50 años de tolerancia, justificada por la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría, las grandes potencias plantearon con mayor rigor su queja de que no era equitativo que el trato comercial, el acceso a créditos, las franquicias, las inversiones y los avances tecnológicos fueran igualmente accesibles a los países formalmente democráticos, libres y asentados en sistemas jurídicos autónomos y confiables, que a los países que habían degenerado francamente en tiranías o habían caído en manos de camarillas que difícilmente podían simular ni siquiera elecciones auténticas y garantías de honestidad y transparencia en su desempeño.

En América Latina, África y Asia comenzaron a apretar tuercas. La presión favoreció la permanente demanda de la oposición nacional de abrir el sistema electoral a una participación menos oprobiosa y en el 2000 Vicente Fox Quesada sacó al PRI de Los Pinos, con la camiseta del PAN, que no había sido su partido. Su gestión no fue memorable y en muchos sentidos superó algunos de los peores vicios de los priistas: corrupción, nepotismo, autoritarismo.

De todos modos, la confianza en el proceso electoral, sustentada en la alternancia en el poder, fue un logro apreciable.

Nuevamente con el PRI en la Presidencia y, muy pronto, continuaron los escandalosos desfalcos al erario que antes distinguieron a los Fox Sagahún, Muriño, Guillermo Padrés y, como priista y ahora panista, Miguel Ángel Yunes Linares.

Como gobernador y como presidente nacional del PRI, Humberto Moreira fue desacreditado públicamente y nadie lo tocó en México. En Madrid, en una operación conjunta de Estados Unidos y España, Moreira fue aprehendido acusado de lavado de dinero, grave delito que se configura cuando se hacen inversiones lícitas con dinero de procedencia ilícita.

Las luces amarillas deben haberse encendido en los tableros de mando de los políticos mexicanos que, enriquecidos en sus puestos, se protegen mutuamente con una red de complicidades e impunidades: acaba de abrirse la posibilidad de que la acción justiciera los pille afuera, donde disfrutan a sus anchas de lo mal habido.

La Policía Nacional de España tuiteó la aprehensión emulando al presidente Enrique Peña Nieto cuando El Chapo fue recapturado: “¡Misión cumplida!”.
¿Coincidencia o advertencia?

NO MARCHEN

Por cierto, ¿de qué tamaño será el ocio en la Unidad de Difusión del Orfis que de esa oficina sale intensa producción de memes y fotomontajes con el rostro de la titular del área sobre el cuerpo de algunos personajes animados como el de Cruela de Vill? Muy posiblemente la titular del área, la dinámica Karina Martínez Gómez, no está enterada, como tampoco lo debe estar de que desde su oficina se utilizan recursos materiales para planear cursos de fotografía impartidos por el mismo empleado que le hace tan divertidos montajes en horas de trabajo y con el mismo equipo de cómputo de la unidad. Seguro si se entera don Lorenzo Antonio Portilla echa a ese fotógrafo de poketilla, perdón, quise escribir de pacotilla. Mañana le cuento otras diabluras que ocurren ahí en el Orfis. Ojo... A propósito de las elecciones.- La política es una pugna entre quienes quieren entrar y aquellos que no quieren salir... La política es el arte de obtener el dinero de los ricos y los votos de los pobres con el pretexto de proteger a los unos de los otros. La diferencia de una democracia y una dictadura es que en la democracia puedes votar antes de obedecer las órdenes. Cuanto más siniestros son los deseos de un político más pomposa, en general, se vuelve la nobleza de su lenguaje. Quienes peor hablan de los políticos son los otros políticos. Para el político, si hay ganancia, es suya y si hay pérdida, es del pueblo. Para el que nada tiene, la política es una tentación comprensible, porque es una manera de vivir con bastante facilidad: buenos ingresos, poco trabajo, ínfima responsabilidad. El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones. La política es el arte de crear problemas, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados. ¿Por quién vamos a votar? ¿Por quién tenga mejores propuestas o por quien sea más hábil para desprestigiar a sus adversarios? Mucho ojo con el canto de las sirenas. Y buena suerte... Nos vemos mañana.


 


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