AÑO 11 VOLUMEN 3848

 

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Nada Personal

Santo putazo

J.M Pasado

* Miguel, el de la oposición

* Se le descompuso el rostro

Los veracruzanos ya se dieron cuenta que Miguel Ángel Yunes Linares de lo único que puede presumir es de su maldita corrupción con la que ha concentrado recursos para adquirir mansiones en el extranjero como esa de 58 millones de dólares en Nueva York que exhibió la prestigiosa cadena Univisión de Estados Unidos.

Miguel Ángel Yunes Linares en tan poco tiempo nos ha demostrado que es uno de los hombres que más riqueza acumula en Veracruz, pero que desafortunadamente no cuadra con lo que de manera oficial ha ganado como servidor público estatal y federal.

No nada más se habla de la compra de un conjunto de cuatro departamentos en la 55 Street, entre Park y Lexington, en el corazón de Nueva York, con costo de 58 millones de dólares, sino que también es propietario de otras más en Houston y Miami y por supuesto aquí en Veracruz y en la Zona Rosa de la Ciudad de México de alta plusvalía.

Recientemente el dirigente nacional del partido Morena Andrés Manuel López Obrador acaba de declarar que Miguel Ángel Yunes Linares posee una residencia en el Estero que ni el presidente de Estados Unidos de Norteamérica, Barack Obama, tiene.

Los veracruzanos deben preguntarse, ¿de dónde ha obtenido Miguel Ángel Yunes Linares tanto dinero para adquirir propiedades en el país y en el extranjero?
La respuesta es muy sencilla: de los cargos públicos que primero le concedió el PRI como secretario general de Gobierno al lado del exgobernador Patricio Chirinos y más tarde al lado de Elba Esther Gordillo Morales, a la que traicionó, como también hizo con la oportunidad que le dio Felipe Calderón Hinojosa al estar al frente de la Dirección General del ISSSTE y luego en 2010 candidato al gobierno de Veracruz; por todos estos encargos logró hacerse multimillonario.

Por supuesto que se trata de dinero producto de la corrupción que ahora todo parece indicar se lo viene lavando su hijo Omar Yunes Márquez quien, por cierto, en entrevista con la cadena Univisión no negó que haya hecho la operación financiera para adquirir los departamentos en Nueva York por la cantidad de 58 millones de pesos.

Es muy sencillo echarle la culpa de los ataques a Duarte o al PRI, como lo manifestó el propio Miguel Ángel Yunes a la reportera de Univisión; sin embargo, los hechos existen y la llamada entre él y su hijo Omar es real, así que palo dado ni Dios lo quita. Lo que sí le quitaron al bravucón expriista y ahora panista-perredista son muchos votos de quienes creían que Miguel Ángel era el político que venía a combatir la corrupción en la entidad veracruzana.

¿Usted votaría por un corrupto?
Santo putazo y sin que el primo Héctor haya metido las manos.

EL DEBATIDILLO

Todo el presunto talento discursivo y la cacareada habilidad política del Doblado de Soledad estuvieron ausentes en el debate de los candidatos en Olmeca TV el lunes.

Basta observar en las fotos el semblante desencajado del perdonavidas callejero para advertir su sentimiento de derrota.

Miguel Ángel parecía chamaqueado. Reducido a los golpes bajos se desentendió de su verdadero rival, Juan Bueno Torio, ese sí panista de abolengo, que solitario en la contienda aprovechó para exponer con seriedad y sin réplicas sus ideas de gobierno y se aseguró una buena parte de los votos azules, que al único que se los podría haber arrebatado es al priista de buena cepa, Miguel Ángel Yunes Linares, aunque disfrazado de panista.

Héctor, por otro lado, no se dejó amedrentar por el golpeador ni limitar por su parentesco y le asestó el gravísimo cargo de pederasta que Miguel Ángel carga desde la publicación del libro Los demonios del Edén, de la arrojada periodista Lydia Cacho.

Con hechos, Héctor le estaba demostrando que no es defensor de pederastas, sino al contrario: lo estaba acusando a él mismo, en su cara, en directo y a todo color. Y no es una denuncia electorera, puesto que ya lleva lo del siglo.

También sigue viva la denuncia del operativo para liberar a El Chapo Joaquín Guzmán (Loera, no el de Tantoyuca) que involucra al ahora candidato y a sus esbirros Enrique Pérez Rodríguez, Juan Herrera Marín, José Luis Lagunes, Mario Marín, Manuel Muñoz Gánem —el de los dineros—, Enrique Ampudia Mello —el del espionaje telefónico y los toques allá donde les dije— y otros de menor cuantía. Sin ser presidente, Miguel Ángel siempre anda envuelto en la banda.
Y lo del escandaloso enriquecimiento en el poder, todos los días se actualiza con nuevas novedades, como vemos, pero no sorpresas, pues ya sabemos.

NO MARCHEN

Por sus frutos los conoceréis, dicen las Sagradas Escrituras.
Todo lo que Miguel Ángel Yunes Linares sabe de política, se lo debe al PRI. Todo lo que materialmente ha acumulado —ropa, casas, inmuebles, cuentas bancarias, negocios varios, inversiones— se lo debe a su desempeño como funcionario público del PRI y sobre todo del PAN. Ahora, como si siempre hubiese estado en la oposición, nos sale con lecciones de honestidad y eficiencia para una Gubernatura de dos años. Ni en un municipio bastarían. ¿Dónde están esas obras que Yunes ha hecho en sus casi 50 años de vivir del presupuesto, ahora con hijos incluidos? Una cosa es hablar y otra hacer. En una campaña electoral es mucho más fácil ser candidato de la oposición que del partido en el gobierno, puesto que solamente basta criticarlo y descalificarlo todo y prometer arreglarlo instantáneamente. Como dijo Barack Obama: si es elegido, sería gobernador, no rey. Es decir, como él bien sabe, en el gobierno son más las cosas que no puedes hacer, aun queriendo, que las que puedes hacer. Le está hablando a los electores, no a sus secuaces, quienes antes de oírlo ya están diciendo sumisamente “Si, Migue...”... Cuando la reportera de la cadena Univisión preguntó a Miguel Ángel Yunes sobre si compró un inmueble en la Park Avenue de Nueva York por 55 millones de dólares, a punto estuvo de salir el político represor que lleva dentro. El de Soledad de Doblado se controló, pero lo cierto es que la cara se le descompuso como cuando le daba por corretear a periodistas al son de “les voy a partir la madre” en el sexenio de Chirinos... Nos vemos mañana.


 


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