AÑO 11 VOLUMEN 4059

 

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Frente común contra la violencia

J.M Pasado

El presidente Enrique Peña Nieto, encabezó los trabajos de la XLI Sesión Nacional de Seguridad Pública, a la que asistieron los gobernadores del país, a los que pidió redoblar el paso en la lucha contra la inseguridad, algo realmente titánico sobre todo con los gobiernos municipales expuestos a trabajar para las bandas delincuenciales que los amenazan con cegaras la vida
No se puede combatir la violencia y la delincuencia con discursos demagógicos que no representan la realidad que se padece en el campo de batalla donde el ciudadano común está expuesto a la inseguridad e incluso a perder la vida en un simple asalto a mano armada o a perder su patrimonio a manos de la delincuencia organizada. Ese es el pan nuestro de cada día, realidad que no viven nuestros gobernantes porque gozan de mucha protección.

El presidente Enrique Peña Nieto, encabezó los trabajos de la XLI Sesión Nacional de Seguridad Pública, a la que asistieron los gobernadores del país, a los que pidió redoblar el paso en la lucha contra la inseguridad, algo realmente titánico sobre todo con los gobiernos municipales expuestos a trabajar para las bandas delincuenciales que los amenazan con cegaras la vida. Ejemplos sobran, de alcaldes que han sido asesinados por no ceder a lo que exigen las células del crimen organizado.

Dice Peña Nieto que envió una iniciativa para modernizar el modelo policial, cuya operación debe ser una Política de Estado.

¿Cuál modelo policial? Ese cuento lo hemos escuchado una y otra vez. Gobiernos van y vienen y la inseguridad sigue como un cáncer, lacerando a la población. Hablan de estadísticas, de la disminución de los delitos de alto impacto, pero la realidad es que los delitos del fuero común y del fuero federal, continúan acechando a los ciudadanos.

No vamos lejos, las policías municipales se han puesto al servicio de la delincuencia por temor a perder la vida. Son los policías municipales con raquíticos salarios, con armamento obsoleto y con parque vehicular que no levanta ni los 50 kilómetros por hora por la falta de mantenimiento. Esa es nuestra realidad y para cambiarla se necesita primero combatir la corrupción para que los recursos destinados a la seguridad, lleguen realmente para lo que fueron etiquetados y no para hacer millonarios a los gobernadores o a los secretarios de seguridad pública.

Las buenas intenciones existen como la del mismo Enrique Peña Nieto quien en su discurso dijo que más allá de razones o culpas es el momento de redoblar el paso en materia de seguridad pública, de no claudicar y ser mejores para tener un México en paz y de tranquilidad.

Cierto, todos deseamos eso, pero cuando vemos a ex gobernadores como Mario Villanueva, de Quintana Roo, o Tomás Yarrington, de Tamaulipas, por citar dos, embarrados hasta la medula con el narcotráfico, poco o nada se puede hacer para tener ese México en paz y sin tanto crimen o tráfico de droga.

Aquí en Veracruz, no se duda ni tantito que la ola de violencia, desapariciones, ejecuciones y asaltos, haya sido con la complacencia del ahora exgobernador prófugo de la justicia, Javier Duarte de Ochoa, quien carga con 19 periodistas muertos, pero además muchos desaparecidos y ejecutados cuyos cuerpos aparecían por todo Veracruz. A Duarte, le vino grande el estado al que utilizó para obtener una gran fortuna que dio para repartir a sus cuates.

En México de 2016, precisa Peña Nieto, no se puede combatir eficazmente a los grupos delictivos con herramientas legales e institucionales que datan de los 80 o 90. Así que el Presidente ya lo reconoció, entonces cómo pide redoblar el paso en la lucha contra la inseguridad, si jurídicamente se carece de todo y materialmente ni se diga, las policías municipales portan armamento del tiempo de la Revolución Mexicana.

En materia de seguridad, cambiar a México se requiere de gobernantes honestos y de tener
la voluntad de llevar a cabo una verdadera reingeniería de las policías del país, principalmente de las municipales y las estatales que todavía están al servicio del crimen organizado y no de la sociedad en su conjunto.

No por algo siguen las fuerzas castrenses en la calle.

NO MARCHEN

Para muchos sectores veracruzanos 2016 ha sido un año de terror y para el olvido. Dice la COPARMEX que las empresas en Veracruz cerrarán el año con números rojos, gracias a las pinches mentiras y promesas de pago de Javiercito, el gobernador que quedó a deber hasta el pollo, las verduras y los quesos en la Central de Abastos, que se comió en Casa Veracruz. Pero no solo es el sector empresarial, también los maestros, los pensionados, los taxistas, los músicos y toda una gama de proveedores del gobierno de Duarte, que los dejó en la completa bancarrota, al borde del suicidio por no tener con qué pagar lo que le deben a las instituciones bancarias. Difícil reparar el daño, tendrán que pasar algunos años para salir de la crisis mientras los duartistas disfrutan de lo robado. Así es la política, en este país siempre se premia al más corrupto. Ni modo… Todos deseamos que le vaya bien a Veracruz, que pronto se acabe la pesadilla de la emergencia financiera, por eso es bien visto que el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, gestione y maniobre en la Ciudad de México, que fluya el billete para la entidad veracruzana. Se acaba de reunir con el director general de BANOBRAS, Abraham Zamora; con la directora de la Unidad de Coordinación con Entidades Federativas, Marcela Andrade, y con el titular de la Unidad de Banca de Valores y Ahorro, Bernardo González, de la Secretaría de Hacienda, y como ya les habíamos adelantado, para mañana viernes habrá buenas noticias de pagos pendientes. Miguel Ángel, no quita el dedo del renglón de que la entidad saldrá de la emergencia con inversión, empleo y seguridad. De eso pedimos la limosna los veracruzanos, lo demás es pan comido… La carretera de la muerte, la avenida Lázaro Cárdenas, vuelve a enlutar hogares, luego de que una pipa con agua, se quedó sin frenos y provocó una colisión con 10 automóviles que tras el percance, se incendiaron, cobrando la vida de 4 personas. El accidente ocurrió en el tramo de la unidad habitacional Agua Santa y la salida a la central de autobuses CAXA, por lo que el tráfico se vio interrumpido por varias horas. Ya lo hemos dicho hasta el cansancio, el tramo comprendido de la Secretaría de Finanzas hacia la Secretaría de Educación, es un latente peligro, sobre todo en el carril hacia Veracruz, pero las autoridades de Tránsito continúan poniendo oídos sordos. Por ahí circulan diariamente camiones de los llamados rabones y tráilers, mañana, tarde y noche cargados con blocks de concreto que trasladan hacia el sur de la ciudad y que representan un constante peligro más aun cuando sufren una falla mecánica como quedarse sin frenos que es lo que ocurrió con la pipa cargada de agua. Ojo señores de Tránsito… El muerto, el arrimado y el derrotado a los tres días apesta. Así que lo mejor que puede hacer Amadeo Flores Espinosa, es tocar retirada para dar paso a las nuevas generaciones que pueden hacer mucho por el deteriorado PRI en Veracruz. Tarde que temprano el destino alcanzará a Amadeo y a su flota generacional para que se vayan a cuidar a los nietos. Es lo más saludable antes del segundo mortal descalabro que viene para el tricolor en las elecciones municipales… Nos vemos mañana

 


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