AÑO 10 VOLUMEN 3608

 

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COMO VEO...DOY

Por Neftali Urbina Diaz

*IPE: HISTORIA DE SAQUEOS Y AMBICIONES.

Después de haber tenido cuatro hoteles, terrenos, cines y tiendas de autoservicio, hoy, el Instituto de Pensiones del Estado se encuentra prácticamente en la banca rota, debido a una larga historia de saqueos y corrupción ya que, en un momento, fue utilizado como la “caja chica” del gobierno del Estado de Veracruz, con el fin de proveer de recursos inmediatos y sin devolver, a campañas políticas, compra de posiciones, negociaciones para cargos públicos, diputaciones locales y federales y hasta senadurías; uno de los peores momentos del Instituto, se dio en el sexenio de Fidel Herrera Beltrán quien, en su periodo como gobernador del Estado, envió al Congreso una ley ambigua que permitió que muchos magistrados se jubilaran cobrando pensiones de hasta 100 mil pesos, mientras que los trabajadores al servicio del Estado y que hoy están jubilados, reciben pensiones miserables. Aunado a lo anterior, Herrera Beltrán solicitó un millonario préstamo al Instituto que, hasta la fecha, no ha sido cubierto. Lo anterior quedó demostrado tras la toma de la Secretaría de Finanzas y Planeación de Veracruz (SEFIPLAN) por parte de los afectados que, recibieron de la institución, su pago en cheque, sin embargo, estos carecían de fondos. Una de las explicaciones que les fueron dadas, según Antonio Gómez Pelegrín el sexto titular de la dependencia en lo que va de la presente administración, fue la falta de coordinación entre SEFIPLAN y el IPE; más tarde salió a decir ante los representantes de la prensa que, el gobierno de la entidad, tiene que subsidiar al organismo, con más de 7 mil MDP mensuales, situación que hace a la administración, echar mano de recursos fiscales o de dinero que recibe por parte de la federación, sin embargo, el titular de finanzas omitió decir que, durante mucho tiempo, el IPE ha dado dinero al gobierno de Veracruz en calidad de “préstamo”, recurso de los trabajadores y que, al no ser devuelto por diversos motivos, principalmente por corrupción y desvío, se ha ido descapitalizando al grado que, de los cuatro hoteles que administraba, los cines, los terrenos que tenía, incluso en el exclusivo fraccionamiento de Las Ánimas en la capital del Estado, hoy queda poco o nada pues, incluso los fraccionamientos como el Sindicato del Instituto de Pensiones del Estado Habitacional Ánimas, mejor conocido como: SIPEH Ánimas, sirvieron para calmar las ansias económicas de muchos funcionarios y ex funcionarios quienes, se hicieron de sus casas, cuando estas estaban destinadas a los trabajadores del Estado y a estos últimos, no les tocó casi nada. Así, los hoteles han sido dados en administración a gente sin escrúpulos que sólo acuden a saquearlos, otros, acuden a las instalaciones de los mismos y ni siquiera cubren las cuentas de su consumo, sea éste comidas o alcohol, en la mayoría de los casos. Total, que la historia del IPE es una historia llena de malos manejos financieros, desvíos millonarios de dinero, préstamos sin devolución y la pérdida paulatina de los bienes del Instituto, por la voracidad de los funcionarios que han estado al frente de su administración. Como el anterior, muchos casos son los que han puesto al IPE al borde de la quiebra, amén de que los “préstamos” al gobierno del Estado de Veracruz no se cubren y hoy, para darle a los trabajadores una explicación, sale el titular de finanzas a decir que, la administración estatal tiene que poner más de 7 mil MDP mensuales para subsidiar al IPE y que se les pueda pagar a los jubilados y pensionados. Por cierto, esto se ha dado a través de una ley que, obviamente, exime al gobierno del Estado de sus atribuciones como patrón y no paga al instituto, las cuotas que debe dar por los trabajadores al servicio del Gobierno estatal que laboran en todas sus áreas.